Dover: Requiescat in Pacem

28 de Agosto de 2010, posteado en Música
Me acaban de pasar un link con el último single de Dover, ese grupo rockero de los noventa que solía escuchar con mis quince añitos cuyo “Devil came to me” acabé destrozando en el walkman.

Me acaban de pasar el link de su último single, Dannaya, que no voy a reproducir aquí, y he tenido que correr a youtube, buscar el Serenade y escucharlo varias veces para recordar que hubo un momento en el que hacían música decente, y quitarme el ritmillo playero de canción del verano de la última. Creo que el título del post dice en tres palabras la opinión que me ha dejado este grupo y esa canción, aunque no hace justicia a las preguntas que rondan por mi cabeza sobre los motivos para renegar de semejante forma de sus orígenes (¿money? ¿lavado cerebral? ¿lobotomía?).

Así que solo queda echar una lagrimita. Eso sí que es joder recuerdos infantiles.

blah
Si te ha gustado, comparte:
  • Add to favorites
  • Facebook
  • Twitter
  • del.icio.us
  • Meneame
  • Google Bookmarks
  • RSS

The Time Warp

28 de Agosto de 2010, posteado en Música

Intentaré no decir demasiado alto que el motivo de que la canción de la semana pertenezca a The Rocky Horror Picture Show sea el hecho de que últimamente me estoy viciando bastante a Doctor Who, y con tanto salto temporal, no he podido evitar recordar esta canción. :P

Para aquellos que no la conozcan, hay que señalar que The Rocky Horror Picture Show es un musical de culto, totalmente transgresor para su época, con una banda sonora magnífica, que mostró sin duda el potencial de unos actores brillantes. ¿Quién es capaz de reconocer ahora a ese Tim Curry con medias de rejilla, o a esa jovencísima Susan Sarandon?

La película, por cierto, va a tener su correspondiente remake (si nada lo impide) siguiendo la tónica reciente de la gran pantalla, aunque intuyo que será difícil que llegue a la repercusión mediática que tuvo en los años 70.

Mientras tanto, os dejo disfrutando del Time Warp. Como siempre, las letras leyendo más ;)

Si te ha gustado, comparte:
  • Add to favorites
  • Facebook
  • Twitter
  • del.icio.us
  • Meneame
  • Google Bookmarks
  • RSS

Adicción a Notpron

18 de Agosto de 2010, posteado en Aprendizaje
Aviso, navegante de Google… puedes leer esto con tranquilidad, porque este post NO contiene spoilers.

Últimamente, la gente me mira raro y dice que pregunto cosas extrañas. Que no tienen ni idea de que hago traduciendo fragmentos de código genético, preguntando sobre nomenclatura musical inglesa, recorriendo al milímetro imágenes tétricas ampliadas a un 800% o con una docena de ventanas de código fuente minimizadas. Y yo, lo reconozco, admito entonces que tengo un problema.

El problema, en todos los sentidos de la palabra, se llama Notpron, y es ya un clásico de Internet en algunos círculos, pues lleva muchos años ahí, agazapado. El problema es un acertijo inteligente de 140 niveles (82 normales, 44 negativos y 14 especiales) que hasta el momento tan solo han conseguido resolver 19 personas certificadas, más 168 que han llegado a resolver hasta el penúltimo nivel. Y hablamos de una web que lleva en el momento de escribir este post unos 14.892.646 visitantes.

Eso, es fácil adivinar, significa que es difícil. Significa que requiere paciencia, y mucho tiempo. A veces dar con la solución de un nivel te puede costar meses pero, ojo, no creáis que es solamente un reto para supergeeks o cerebritos. Los conocimientos de informática son útiles pero no son imprescindibles. Sí son imprescindibles las ganas de aprender, la capacidad de investigar y toda tu capacidad de deducción y sentido del humor en un reto de ingenio en el que El Creador te mareará hasta el infinito, pero siempre con una lógica perfecta dentro del caos.

Lo evidente a veces está oculto, lo oculto a veces no sirve de nada y los callejones sin salida que se ríen de tus esfuerzos tan solo sirven para hacer que superar cada nivel te vuelva más adicto al enigma, que vuelve una y otra vez sobre sus pasos dando una vuelta de tuerca más a todo lo que vas aprendiendo. Por eso, Notpron es un serio problema. :P

Y yo, pobre desdichada, he vuelto a caer. Lo reconozco. Por eso últimamente hago cosas raras. Por eso mi escritorio se ha vuelto un desastre de archivos. Por eso he escrito lo más rápidamente posible esta entrada, para volver de nuevo con mi nivel. Y por eso, estoy disfrutando tanto estos días del ordenador… y escuchando esta canción.

blah
Si te ha gustado, comparte:
  • Add to favorites
  • Facebook
  • Twitter
  • del.icio.us
  • Meneame
  • Google Bookmarks
  • RSS

Sherlock

5 de Agosto de 2010, posteado en Cine

Tenía pendiente escribir algún artículo sobre este personaje desde hace bastante tiempo, una de las personalidades de ficción más carismáticas y más representadas en los medios que conozco y, personalmente, una de mis favoritas. Sería largo explicar como desde niña -en dibujos animados-, y a lo largo de muchos años -en novelas, películas y series- la ciencia deductiva de Sherlock Holmes ha sido siempre una atracción difícil de rechazar, por esperpéntica y extraña que fuera la presentación. Por eso recibí con tanta alegría la renovada resurrección del mito en la adaptación de Guy Ritchie a pesar del recelo que suelo tener hacia las mismas.

El motivo de ese recelo es que he leído/visto muchas “adaptaciones” del personaje, algunas de las cuales supusieron auténticos traumas :P . Sherlocks peleando hombro con hombro con Superman. Watsons estúpidos a más no poder representados por abuelitos chochos, viejos verdes y tragaldabas. Hasta estúpidos y egocéntricos “Herlock Sholmes” como los que describía Maurice Leblanc en sus historias de Arsenio Lupin, acompañados de patéticos “Doctores Wilsons”. Es decir, esperaba cualquier cosa de Ritchie (a pesar de que es otro de mis directores favoritos) pero no me esperaba que representara tan bien el espíritu de camaradería de Holmes y Watson, la excentricidad y los vicios de Holmes y fuera todo lo fiel al carácter del personaje que la moral cinematográfica de las superproducciones le permitían.

Muchas veces nos pintan a Holmes como a un sesudo y cerebral caballero inglés, pero Holmes era un maníaco depresivo adicto a la acción y la cocaína en solución al 0,7%, egocéntrico, asocial, misógino, excéntrico, desordenado, arrogante e intratable. Y Watson, el viejo doctor que hace de continua comparsa cómica en la mayor parte de películas del género, era para Doyle un veterano médico militar de las Indias Orientales, un hombre de acción leal hasta la muerte, apenas un par de años mayor que su compañero de piso, cuyo revólver estaba siempre a mano cuando había que meterse de lleno en la investigación de un caso. Me gusta reivindicar a Watson. Su imagen ha sido tan maltratada…

Por eso, independientemente de la aventura palomitera, de ciertas caracterizaciones y las correcciones políticas, considero que el Holmes de Guy Ritchie es más fiel al Holmes de Doyle que todos los Basil Rathbone y Peter Cushings del siglo pasado, aunque sea su imagen la que haya sido fijada en nuestras mentes por repetición. Y por ese motivo, me gusta cuando una adaptación de Sherlock Holmes va más allá de la pipa, la lupa y el sombrero de cazador y se centra en el auténtico espíritu del personaje. Como, por ejemplo, en “Sherlock”.

blah

La nueva serie que acaba de lanzar BBC, y que todavía no está disponible por métodos ordinarios, se pasa por el forro de los gayumbos el cliché. Y es que un Sherlock Holmes con pipa, lupa y gorro de cazador no tiene cabida en las calles del Londres de 2010.

“Sherlock” tiene la magia de actualizar el mito manteniendo el espíritu. La miniserie, que consta con tres episodios de 90 minutos en su primera temporada, muestra a un Watson recién llegado de Afganistán, con problemas para adaptarse a su nueva vida civil, que acaba compartiendo piso con un inadaptado y joven genio Sherlock Holmes, cuya pipa ha sido sustituida por parches de nicotina por culpa de las leyes antitabaco.

Por ahora solo he podido disfrutar del primer episodio, “Study in Pink”, donde hay que señalar los ágiles diálogos, el guión sencillo pero con giros interesantes y el magnífico sentido del humor inglés con el que guiña continuamente un ojo a todos los fans del personaje. Me he reído, he disfrutado, y la recomiendo sin duda alguna, tanto para los adictos holmesianos como para aquellos que solo quieren pasar un rato entretenido. Especialmente esto último me parece el mayor de los logros, también aplicable al de la película de Ritchie: por mucho que idealicemos el mito, no hay que olvidar que Conan Doyle creó al detective más famoso de todos los tiempos en un folletín literario dirigido a todos los públicos con un único motivo: entretener.

Espero poder ponerme próximamente con el siguiente capítulo de la serie, y espero con ganas que mantenga el ritmo y el nivel del primer episodio. También espero con ganas (y con algo de miedo ahora que las expectativas han subido) la próxima película de Guy Ritchie para ver a Robert Downey Jr encarnando a Holmes. Y, mientras tanto, tiraremos del actual tirón mediático para buscar una edición decente de las historias de Doyle. Porque las novelas que tengo en casa están muy, muy gastadas… :)

Más información sobre Sherlock| The blog of Dr. John. H. Watson. ;)

Si te ha gustado, comparte:
  • Add to favorites
  • Facebook
  • Twitter
  • del.icio.us
  • Meneame
  • Google Bookmarks
  • RSS

El gran deshielo del Cajón de Whisky

3 de Agosto de 2010, posteado en BtMoM
Llevo tres semanas en las que el continente Antártico aparece y desaparece a mi alrededor en ese cúmulo de casualidades que tan a menudo nos sorprende en nuestra rutina diaria.

Hace un par de semanas mi máster de Cthulhu regresó tras una larga ausencia para retomar las aventuras de la expedición Starkweather-Moore en la campaña de rol Más Allá de las Montañas de la Locura (cuyo nombre empieza a tener sentido para nosotros, después de las pérdidas de salud mental experimentadas). Poco después llegó a mis manos un jpg en alta resolución con un precioso mapa de estilo antiguo que creo pronto decorará mis paredes, pese a estar escrito en alemán, con este lugar cada vez más familiar. Posteriormente, Guillermo del Toro confirmó en la Comic-con de San Diego que iniciaba este verano la preproducción de la película Las Montañas de la Locura, siguiendo las andanzas de la expedición de la Miskatonic en la novela de Lovecraft. Con James Cameron en la producción, todo un lujazo. Evidentemente, teniendo en cuenta lo cercanos que se han vuelto para nosotros -humildes PJ’s tras sus pasos- los futuros protagonistas de esa película, la alegría fue inmensa.

Y hoy, curioseando, me he encontrado con un artículo entrañable relacionado con otro personaje ligado a la historia de ese continente de hielo del que ya he hablado, con sincera admiración, en otras ocasiones. El asunto es que en enero de este año, trabajadores de la New Zealand Antarctic Heritage Trust han conseguido extraer, enterrado en el hielo antártico, el whisky del capitán Ernest Shackleton.

Shackleton, capitán de la expedición Endurance de cuyas fotografías ya hablé en su momento, abandonó durante la expedición Nimrod de 1909 cinco cajas de Whisky y brandy bajo el refugio de Cabo Royds. En 2006 fueron descubiertos por los miembros del Proyecto de Restauración del Patrimonio del Mar de Ross, en su trabajo de habilitar los refugios y bases de las expediciones antárticas. Desde entonces, han tenido que pasar cuatro años hasta que esas cajas espirituosas salieran a la luz.

¿Cual va a ser el destino del whisky de Shackelton, tanto tiempo olvidado en las más inclementes condiciones? Por ahora, permanecer bajo los cuidados de conservadores del museo Canterbury de Nueva Zelanda, que están tratando por todos los medios de descongelar de forma adecuada una muestra de la bebida, con todo el cuidado y el mimo del que un licor de más de 100 años es merecedor.

¡Eso sí que merece un brindis!

Más información en El Gran Deshielo del Cajón de Whisky.

Vía | Atlas Obscura

Si te ha gustado, comparte:
  • Add to favorites
  • Facebook
  • Twitter
  • del.icio.us
  • Meneame
  • Google Bookmarks
  • RSS

Un viaje fractal

3 de Agosto de 2010, posteado en Ciencia
Sin alucinógenos ni nada. Y es que asomarse a un fractal es echar una ojeada al infinito, y que levante la mano aquel al que ese concepto no le de vértigo.

En este vídeo, sin embargo, el infinito está definido en tres dimensiones. Krzysztof Marczak, a través de este vídeo diseñado con Mandelbulber nos sumerge en el interior de una Mandelbox (fórmula fractal de reciente descubrimiento relacionada con el clásico conjunto de Mandelbrot, pero capaz de ser definida en cualquier número de dimensiones).

blah

Independientemente del valor matemático y de la calidad del vídeo, me resulta curioso como esa simple fórmula matemática desarrolla formaciones tan artísticas, tan similares a los arabescos que podríamos encontrar en una mezquita o a filigranas de cuidada artesanía. O más bien es al revés, resulta fascinante como todo lo que el ser humano considera arte o belleza se rige por unos patrones matemáticos tan marcados, en la música, en la literatura, en la arquitectura, en la pintura, incluso trascendiendo las diferencias culturales. Es decir, cómo el artista inconscientemente adopta esos patrones y frecuencias numéricas para crear una obra atractiva y memorable.

Ahora viene la paja mental, quizás simplemente llevamos todas esas relaciones matemáticas en la geometría de las moléculas que forman nuestras células, y esos patrones universales se repiten ad infinitum. O nos inspiramos tanto en la naturaleza para realizar nuestras creaciones que las matemáticas están latentes del modo en que está phi en las pipas de un girasol como los que pintaba Van Gogh. O Platón tenía razón y se trata de una de esas Ideas, con mayúscula, que el ser humano solo percibe en sombras pero está ahí siempre presente en todo lo que entendemos como “bueno”…

¡Tranquilos, tranquilos! Ya dejo de ponerme pedante y divagar :)

Si os ha gustado el vídeo, podéis encontrar más similares en el canal de Youtube de xlace. Recomiendo que no os perdáis el inquietante Flight through Mandelbox Fractal, una versión con un aspecto más tecnológico y desolado. Y, por supuesto, como recomiendan en Microsiervos, pantalla completa y aprovechad la alta definición.

Vía | Microsiervos

Si te ha gustado, comparte:
  • Add to favorites
  • Facebook
  • Twitter
  • del.icio.us
  • Meneame
  • Google Bookmarks
  • RSS

Cristalizando

2 de Agosto de 2010, posteado en Ciencia
No serán tan grandes como los de Naica, pero las imágenes de los grandes cristales y el aspecto de la gran caverna de esas minas me ha recordado un viejo experimento infantil que tan sólo requiere paciencia y tiempo para realizarse, y que me gustaría compartir por aquí. De hecho, seguramente a muchos os habrá tocado realizarlo en vuestro instituto o colegio alguna vez.

Los exóticos materiales necesarios son sal, un cuenco o recipiente amplio de cristal, y agua (cuanto más pura mejor).

El objetivo: ver el nacimiento de un cristal a partir de una disolución.

El procedimiento: En un cuenco con agua, echar sal y remover hasta que se disuelva del todo, cucharada a cucharada. Remover y echar más sal. Remover y echar más sal. Y repetir hasta que la disolución no acepte más, sino que se empiece a quedar en el fondo el residuo blanco.

Esa disolución la dejaremos un día en reposo, para que los otros productos químicos que llevan algunas sales de mesa se depositen. Al día siguiente, pasaremos el agua saturada de sal a otro recipiente, con cuidado de no dejar caer nada de poso.

Entonces, te puedes olvidar de la disolución. Déjala en un sitio apartado, tranquilo, que no le de el sol y, sobre todo, muy muy quieta. Con el tiempo se irán formando cristales microscópicos en el fondo, paredes… que irán creciendo. Con el tiempo, se obtendrá un resultado parecido a este, más perfecto cuanta más paciencia y tiempo le demos a la cristalización:

A este experimento se le pueden hacer variaciones. Una interesante es seleccionar un pequeño cristal de la solución inicial, el más perfecto que encuentres, y cambiarlo a uno disolución nueva: entonces la sal crecerá alrededor de la semilla, concentrándose en un solo cristal. O probar con otras sales que puedas tener por casa, como bicarbonato…

Eso sí, si conseguís reproducir el tamaño de un cristal de Naica, quiero fotos. :P

PS: Un saludo a todos aquellos que crecieron quemando cosas con el Quimicefa.

Si te ha gustado, comparte:
  • Add to favorites
  • Facebook
  • Twitter
  • del.icio.us
  • Meneame
  • Google Bookmarks
  • RSS

Las Minas de Naica

31 de Julio de 2010, posteado en Ciencia, Curiosidades

Surgen por los fluidos termales que emanan del calor provocado por el magma de las cámaras interiores. Gigantes cristales de selenita (hermoso nombre para una variedad bastante común de yeso) crecen hasta convertirse en una de las formaciones minerales más grandes del planeta. Algunos de más de un metro de diámetro, y 11 metros de largo. Bajo esas toneladas de piedra debe ser fácil sentirse un Axel Lidenbrock viajando al centro de la Tierra, incluso sin anciano geólogo o islandés enorme a tu lado.

Esta impactante maravilla natural, de todas formas, está bastante lejos de Islandia. Las minas de Naica se encuentran en México y no es un lugar fácil de visitar si no eres científico. No es muy complicado deducir por qué: 300 metros bajo tierra, 50º de temperatura, tremenda humedad y un acceso no demasiado fácil no las convierten en un agradable destino turístico, por no hablar del trastorno que podrían provocar la actividad turística. Para más inri, la mina sigue en explotación, siendo una importante fuente activa de plomo, zinc y plata para la región.

Es bonito imaginarse la impresión que tuvo que causar la inmensa caverna a los dos mineros que, en el año 2000, se encontraron con el paisaje fantasmagórico de los cristales mientras cavaban un túnel rutinario.

Hoy en día, se considera las minas de Naica la Capilla Sixtina de los Cristales. ¡Qué apropiado que esté formada por lapis specularis!

blah

Vía | National Geographic
Vía | Proyecto Naica

Si te ha gustado, comparte:
  • Add to favorites
  • Facebook
  • Twitter
  • del.icio.us
  • Meneame
  • Google Bookmarks
  • RSS

Un problema de atención

29 de Julio de 2010, posteado en Aprendizaje, Internet
Llevo bastantes días intentando sacar un momento para escribir. Al menos, para intentar escribir un post, un texto, un conjunto de palabras medianamente coherentes y organizadas y meditadas. Originariamente, esto era el borrador de un post sobre una serie policíaca a la que me he aficionado recientemente, pero al final ha mutado debido a, como bien indica el título, un problema de atención.

Tengo la suerte de estar en un trabajo en el que, cuando la carga de actividad lo permite, puedo estar conectada a Internet. Cuando abro mi navegador, varios páginas se abren con él automáticamente: correo personal, Google Reader con los feeds nuestros de cada día, Facebook, mi rinconcito en el Bosque… Pero últimamente no sé como me las apaño, que salto de una a otra sin realmente pasar en ellas el tiempo suficiente para terminar nada. El inicio de un blog se desvía a una entrada de wikipedia o a un video de youtube, el video lleva a otro, el trabajo me reclama, regreso para comprobar mi cuenta de correo, veo que me han contestado en facebook, alguien me llama por el chat…

El resultado es que inicio veinte tareas que no termino nunca.

La situación me ha recordado distintos estudios que han sido publicados recientemente sobre la forma que la interacción continua con Internet está cambiando nuestro cerebro y su forma de funcionar. Parece ser que el contacto continuado con la red nos prepara para tomar decisiones más rápidamente y trabajar en varias ideas a la vez, mejorando la actividad de zonas del cerebro relacionadas con el razonamiento complejo y convirtiéndose en un sano ejercicio mental, sobre todo en gente mayor.

Sin embargo, el desarrollo de ese tipo de actividad cerebral también tiene sus consecuencias negativas. En un entorno donde filtramos más información de la que somos capaces de asimilar, donde saltamos continuamente de un tema a otro, donde leemos en diagonal y brincamos de un link al siguiente a las pocas líneas, nuestra atención, nuestra capacidad para dedicarle tiempo a un asunto y nuestra concentración disminuyen. De hecho, ahora incluso 6 minutos son suficientes para una conferencia, por no mencionar la falta de desarrollo de las zonas del cerebro relacionadas con las funciones sociales o la pérdida de memoria.

Nuestro entorno nos cambia.

Nunca he sido partidaria de las teorías del antes se vivía mejor, la juventud actual es la peor de la historia -como decía Sócrates-, la tecnología nos lleva a la perdición ni que Internet es el fin de las relaciones personales. El mundo cambia, y no es mejor ni peor, sino distinto, solo hay que intentar llegar a un equilibrio sano con nuestras actividades. Sin embargo, cuando me pego una tarde entera intentando hacer algo consistente y veo como pasan las horas saltando de pestaña en pestaña sin ser capaz de concentrarme en tres malditos párrafos me acuerdo de la familia entera de Tim Berners-Lee, de Internet, la globalización y mis malditas neuronas distraídas y tocapelotas.

Y ahora me voy a revisar el correo…

Neoteo | Qué le está enseñando Internet a nuestro cerebro

HoyTecnología | Internet ayuda al funcionamiento cerebral

Amazings | Descon2 o por qué 6 minutos son suficientes

Memorias del Olvido | Sócrates y la juventud problemática

Alt1040 | Internet ayuda a mitigar la demencia senil

Soitu | Como actua nuestro cerebro para hacernos adictos a Google

Si te ha gustado, comparte:
  • Add to favorites
  • Facebook
  • Twitter
  • del.icio.us
  • Meneame
  • Google Bookmarks
  • RSS

La Guitarra de las Sombras

29 de Julio de 2010, posteado en Música
La canción de esta semana (aunque creo que desde que comencé a poner canciones ninguna ha estado exactamente siete días) la he sacado del Libro de las Sombras. Y no, no os asustéis, que no se trata del Carol of the Old Ones ni de una invocación del Necronomicón, sino del Book of Shadows de Zakk Wylde, una de las mejores guitarras que conozco, sea con Black Label Society, con Ozzy Osbourne, en cualquiera de los grupos en los que ha participado o en solitario, como aquí. El Book of Shadows es quizás de los discos más tranquilitos que tiene… pero es una delicia para el oído.

Como siempre, la letra “Leyendo más”.

Si te ha gustado, comparte:
  • Add to favorites
  • Facebook
  • Twitter
  • del.icio.us
  • Meneame
  • Google Bookmarks
  • RSS